Càdiz — 06 Agosto 2015
Hasta 511 millones de altura para la Bahía de Cádiz
Hasta 511 millones de altura para la Bahía de Cádiz

Un presupuesto original de 273 millones se ha disparado hasta los 511 millones
ANTONIO VÁZQUEZ
 Una vez que el ministro Cristóbal Montoro desveló el martes los Presupuestos Generales del Estado para 2016, ha podido fijarse definitivamente precio al segundo puente sobre la Bahía de Cádiz, que finalmente asciende hasta los 511 millones de euros, una cifra que supera en 238 millones a la estimada en origen.

La obra, que fue adjudicada en noviembre de 2006 a Dragados –arrancó en la primavera de 2007– con un plazo de ejecución de 42 meses y un presupuesto de 273 millones de euros, prácticamente ha duplicado tanto su importe inicial como los plazos de ejecución.

El propio diseñador del proyecto, Javier Manterola, llegó a comentar en su momento que el precio de la adjudicación era muy ajustado para una obra de tanta envergadura, pero a pesar de ello, la entonces ministra socialista de Fomento, Magdalena Álvarez, hizo caso omiso a la advertencia del ingeniero y decidió tirarse a la piscina con unas cuentas que ya desde el inicio parecían quedarse cortas.

El objetivo inicial era que el viaducto estuviera listo para ser inaugurado con motivo de la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812, sin embargo, un cúmulo de contratiempos hicieron imposible que se cumplieran los plazos previstos inicialmente.

Y es que durante los ocho años que llevan en marcha los trabajos, la construcción ha sufrido demasiados vaivenes y frenazos. Así, en el verano de 2010, Dragados decidió paralizar las obras a causa del impago de varias mensualidades por parte de Fomento. Meses antes, el ministroJosé Blanco ya había anunciado un recorte de 3.500 millones de euros en inversiones en obras públicas para combatir el déficit público del Gobierno de Zapatero. Un palo para el segundo puente.

La ralentización de los trabajos y los parones se sucedieron en el verano de 2011 e incluso Dragados dio por cerrada la obra a causa del dinero que la Junta de Andalucía adeudaba a los trabajadores. Finalmente cobraron y se reanudó la faena, muy retrasada entonces como para fijar en 2013 la inauguración del gigante de hormigón.

Además, tres modificaciones de peso con respecto al diseño originalproyectado por Javier Manterola también retrasaron su ejecución. El primer contratiempo serio se originó en torno al desembarco del tablero del puente en la glorieta de El Corte Inglés, que originariamente se proyectó en altura. Esta decisión obligaba a distribuir el tráfico de las avenidas de Las Cortes y Astilleros a través de túneles. La opción no convenció al Ayuntamiento ni tampoco a los vecinos de la zona, por lo tuvo que desarrollarse otro trazado sobre plano para que el puente llegara a Cádiz a cota cero.

La segunda modificación importante fue la colocación de una plataforma tranviaria en el tablero central que permitirá la circulación de un metro-tren en el futuro. Mientras que la tercera alteración correspondió a la sustitución del tramo móvil ideado por Manterola por uno desmontable. Además de estos cambios, la obra ha ido ampliando su presupuesto original debido, entre otras cosas, a los nuevos planteamientos en el cálculo de las pilas que van sobre el agua.

En este sentido, el caso del segundo puente de Cádiz no es exclusivo, pues algunas de las obras de mayor entidad que se han realizado en España en la última década también han contado con un sobre coste más que llamativo, doblando en la mayoría de los casos los presupuestos con los que contaban cuando fueron proyectadas.

Metropol Parasol de Sevilla

El Metropol-Parasol de Sevilla, más conocido como la ‘Seta de la Encarnación’, contaba con un presupuesto inicial de 54,5 millones de euros cuando sus obras arrancaron en 2005 bajo el mandato de Alfredo Sánchez Monteseirín. Finalmente, la construcción diseñada por el vanguardista Jürgen Mayer fue rematada en 2011 y tuvo un coste de 102 millones de euros, casi el doble del importe estimado al principio.

Metro de Sevilla

Más hiriente fue el despilfarro del alcalde socialista durante las obras delMetro de la capital hispalense, que contaban con una previsión inicial de 461 millones de euros y terminaron costando 658 millones, un 42,7% más de los presupuestado en un inicio.

Caja Mágica de Madrid

Otro ejemplo es la Caja Mágica de Madrid, buque insignia de las intentonas frustradas de la capital de España para convertirse en sede olímpica. Proyectada en 2003 con un presupuesto de 140 millones de euros, se empezó a construir en 2006 y fue inaugurada en 2009. El edificio diseñado por Dominique Perrault tuvo coste definitivo de 300 millones de euros, un 110% más con respecto a las previsiones iniciales.

Ciudad de la Cultura de Galicia

Aunque existen casos muchos más llamativos, en los que los presupuestos originales de determinadas obras se han triplicado e incluso quintuplicado. La Ciudad de la Cultura de Galicia, situada en el monte Gaias, muy cerca de Santiago de Compostela, inició su construcción en 2001 con un estimación de coste de 108 millones de euros. Estaba previsto que el complejo diseñado por Peter Einsenmann contará con seis edificios, pero cuando los trabajos se dieron por finalizados en 2014, solo se habían levantado cuatro construcciones y el coste se había disparado hasta los295 millones de euros. Casi el triple del presupuesto original.

Palacio de Congresos de Oviedo

El colmo de los colmos lo puede representar el Palacio de Congresos de Oviedo, diseñado por Santiago Calatrava, que contó con un presupuesto original de 76 millones de euros en 2004. Inaugurado en 2011, casi quintuplica su valor inicial tras ascender hasta los 360 millones.

Fuente: La Voz/Foto de portada: Jenu

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